LIBROS
Andrés Viñas
El autor te ofrece en este espacio una presentación de su obra publicada. En la actualidad puedes comprar su obra en las versiones kindle y Paperback a través de AMAZON.
NOVEDAD
Condenados a la Salvación. Hacia la dualidad
Ya está a la venta el primer libro de la trilogía de Andrés Viñas Condenados a la Salvación.
PRESENTACIÓN
Desahuciada por los adultos, Angélica se crio en una constante división. Por más empeño que ponían en ayudar a la niña, todo parecía estar envuelto en un halo de tristeza.
La Guerra Civil hirió a los españoles y su dolor sigue vivo en los descendientes del horror. Angélica encontró a Matilde, su ideal, que se convirtió en la mejor sustituta de su madre.
El tiempo es un elemento vital para nosotros, los que vivimos en la rutina, en la zona de confort. No queremos cambiar, pero hay algo en nuestro interior que intentamos silenciar con maliciosas frases que cobran fuerza con cada sílaba pronunciada. Hay que prestar atención a esa pequeña cosa que, en principio, se muestra como una sensación incómoda de que algo no marcha. Hay que detenerse, respirar, descansar la mente, disfrutar de ese momento, saborearlo; darle un color amable, luminoso; escuchar la belleza, ver música, sentir. Estamos preparados para ello. ¿Por qué no lo hacemos?
¿Qué son mis relatos, qué contienen?: la vida. Pero la vida abarca demasiadas cosas, demasiados aspectos, así que cada relato se concentra en una peculiaridad. No busques en ellos lógica tradicional. Busca lo más básico que tenemos: ese poder que nos ha permitido sobrevivir; un poder que, sin duda, haríamos bien en aprender a controlar.
Mis relatos son una invitación para adentrarse en lo diferente. Para divertirse, para fantasear, para reflexionar.
Todo está conectado.
CUENTO INFANTIL
El Bosque perfecto y las siete travesuras
En este bosque los pasos no se pierden, se descubren. Los siete pecados capitales se transforman en travesuras, pequeñas luces que invitan a reír, a pensar y también a pedir ayuda cuando nos encontramos dentro de esas emociones.
A LA VENTA EN AMAZON
CONDENADOS A LA SALVACIÓN
LIBRO I YA A LA VENTA
PRÓXIMAMENTE II y III
Angélica olvidó de dónde había venido. Inmersa en un mundo violento, lleno de odio y fobias, tenía como compañeros de viaje a unos adultos también desmemoriados. Su niñez estuvo marcada por la dualidad, en su adolescencia descubrió la verdad y, en su madurez, desplegó y enderezó las alas.
Su ciclo de la vida se desarrolló en tres pasos: Hacia la dualidad, Clarificación de lo Oscuro y Confuso, y el Propósito de vida.
Hacia la dualidad
Desahuciada por los adultos, Angélica se crio en una constante división. Por más empeño que ponían en ayudar a la niña, todo parecía estar envuelto en un halo de tristeza.
La Guerra Civil hirió a los españoles y su dolor sigue vivo en los descendientes del horror. Angélica encontró a Matilde, su ideal, que se convirtió en la mejor sustituta de su madre.
Clarificación de lo oscuro y confuso
El padre Francisco se propuso descubrir al asesino de María. Con curiosidad de explorador de cavernas y una voluntad inquebrantable, siguió adelante hasta dar con una verdad inesperada; incómoda pero luminosa.
Mientras, Angélica se ve embaucada en un amor adolescente.
Propósito de vida
Angélica entendió el propósito de su vida cuando sintió que había llegado la hora de comenzar a sembrar las semillas de los futuros árboles que colonizarían el planeta.
No se permitirá repetir la historia de los suyos. En busca de su evolución personal, hallará la respuesta fundamental a sus terrores. No es otra que esta: pase lo que pase, los humanos estamos condenados a la salvación.
Extracto de HACIA LA DUALIDAD
de la obra CONDENADOS A LA SALVACIÓN
***
De no haberse consagrado a sus votos, el padre Francisco se habría dado la vuelta diciendo joder, joder, joder, y aunque no lo decía en voz alta, lo decía en voz baja y, a renglón seguido, perdía perdón al Altísimo por pasarse de rosca. En un pueblo, donde todo el mundo se conocía, había muerto una mujer joven y por causas no naturales, y la cosa se había enterrado junto con la difunta. Ya eran ganas de no querer saber. Llegó a la casa parroquial ofuscado. La cabeza le ardía y no era por el sol.
***
Le sorprendió la rotundidad de la respuesta. No era acorde con lo que podía esperar de una octogenaria que ya desconocía el día y la hora en que se encontraba.
—¿La trata bien la Iglesia?
—¡Claro que sí! ¿Por qué?
La pregunta sugería que podría mantener una conversación más que razonable con la mujer, al parecer, en sus cabales.
—Le seré muy claro: a veces la Iglesia vive en su propia burbuja, apartada del sentir de sus hijos.
—Mire, padre, le confieso que no soy católica, pero soy cristiana. Perdóneme si le ofendo. No trago a la Iglesia, pero no tengo nada contra usted. Soy roja y mujer, y nunca me gustó quedarme entre las cuatro paredes de la casa. Para los suyos, soy una pieza sin domesticar.
—Entiendo…»
armonia@andresvinas.com




